viernes, 27 de junio de 2008

En la brecha del sistema operativo

Hace mucho que soy usuario de Linux, es más, usuario satisfecho de Linux, que no orgulloso. Empecé instalando alguna distribución pobre y rudimentaria de Debian, no recuerdo el nombre de la primera, pero la que sí que tuve fue Potato, ese nombre es inolvidable. Y no me siento "más mejor" por ello. Lo hice como cualquier hijo de vecino sin tener ni idea, nada más empezar a ver este sistema operativo en la universidad y sin intenciones de piratear la red bancaria y hacerme multimillonario.

En aquella época usar este sistema operativo no era más difícil que ahora, podías navegar por internet y hacer documentos sin tener conocimientos de programación. Cosa que es lo que hacen la gran mayoría de los usuarios de ordenadores. Si nos pusieramos, con Potato por ejemplo, a instalar una tarjeta gráfica ATI, o los drivers de cualquier otro tipo de tarjeta/periférico, o si querías hacer alguna transformación de video, grabación de audio, etc, etc, etc, ahí ya no estamos hablando de usuarios medios, estaríamos hablando de personas que por lo menos tienen disponibles muchas horas para investigar por la red.

Por supuesto, ahora no estamos en esa época y muchas de esas operaciones se hacen intuitivamente gracias a los interfaces gráficos. Ahora le puedo decir a mi padre sin temor: "Papá, haz la declaración de la renta en el ordenador que sólo tienes que rellenar unas cuantas cajas de texto." Aunque la respuesta sea: "¿Cajas? ¿Dónde?". Y todo esto a qué nos lleva. Pues que es fantástico el desarrollo de las interfaces para hacer más sencillas las operaciones cotidianas, que no estoy dispuesto a tener que dar treinta pulsaciones a un botón para poder empezar a escribir un e-mail o tener la plantilla de un documento formal preparada. Quiero las cosas sencillas y rápidas y eso es hacia lo que se dirige cualquier sistema operativo. He de decir en este punto que MAC, el SO de Apple, está unos pasos por delante de Windows y Linux, aunque no demasiados, se les puede alcanzar a los chicos de Apple, no es tan difícil.

Yo desde luego, por muchos conocimientos que tenga, no me guiaré por la frikez de un sistema operativo para elegirlo, sino por la usabilidad y la versatilidad. Por ahora, elijo Linux, que es más barato que Mac.