Hace mucho que soy usuario de Linux, es más, usuario satisfecho de Linux, que no orgulloso. Empecé instalando alguna distribución pobre y rudimentaria de Debian, no recuerdo el nombre de la primera, pero la que sí que tuve fue Potato, ese nombre es inolvidable. Y no me siento "más mejor" por ello. Lo hice como cualquier hijo de vecino sin tener ni idea, nada más empezar a ver este sistema operativo en la universidad y sin intenciones de piratear la red bancaria y hacerme multimillonario.
En aquella época usar este sistema operativo no era más difícil que ahora, podías navegar por internet y hacer documentos sin tener conocimientos de programación. Cosa que es lo que hacen la gran mayoría de los usuarios de ordenadores. Si nos pusieramos, con Potato por ejemplo, a instalar una tarjeta gráfica ATI, o los drivers de cualquier otro tipo de tarjeta/periférico, o si querías hacer alguna transformación de video, grabación de audio, etc, etc, etc, ahí ya no estamos hablando de usuarios medios, estaríamos hablando de personas que por lo menos tienen disponibles muchas horas para investigar por la red.
Por supuesto, ahora no estamos en esa época y muchas de esas operaciones se hacen intuitivamente gracias a los interfaces gráficos. Ahora le puedo decir a mi padre sin temor: "Papá, haz la declaración de la renta en el ordenador que sólo tienes que rellenar unas cuantas cajas de texto." Aunque la respuesta sea: "¿Cajas? ¿Dónde?". Y todo esto a qué nos lleva. Pues que es fantástico el desarrollo de las interfaces para hacer más sencillas las operaciones cotidianas, que no estoy dispuesto a tener que dar treinta pulsaciones a un botón para poder empezar a escribir un e-mail o tener la plantilla de un documento formal preparada. Quiero las cosas sencillas y rápidas y eso es hacia lo que se dirige cualquier sistema operativo. He de decir en este punto que MAC, el SO de Apple, está unos pasos por delante de Windows y Linux, aunque no demasiados, se les puede alcanzar a los chicos de Apple, no es tan difícil.
Yo desde luego, por muchos conocimientos que tenga, no me guiaré por la frikez de un sistema operativo para elegirlo, sino por la usabilidad y la versatilidad. Por ahora, elijo Linux, que es más barato que Mac.
viernes, 27 de junio de 2008
viernes, 30 de mayo de 2008
Y no respiro
Hay momentos en que miro sin mirar,
escucho sin oir,
hablo sin decir;
momentos ausente
y presente tras de ti,
me obnubilas,
me recorres,
me transpiras,
ya no se ni donde estoy.
Me evado por si te busco
y no empiezo a buscar
cuando te encuentro.
Estás en mi,
estás ahi,
aqui, alli;
no puedo describir
mi obsesión por ti.
Fascinación,
adulación,
admiración.
Y es que pienso
y no respiro,
si te siento lejos y suspiro
por si vienes pronto,
cerca, y me desvivo
si te miro,
y no te alcanzo
con el filo
de mi mente
que esta en vilo
si no cruzan mi destino
y tu camino.
domingo, 18 de mayo de 2008
Lágrimas de felicidad (Capítulo 8)
La vida pasa muy lentamente, todos los días lo mismo, la visita del doctor por la mañana, la enfermera con la medicación, el celador para los excrementos... Nada nuevo, durante meses y meses. Quizás años, ya no me paro a pensar cuánto tiempo ha pasado. Los médicos no dejan de recordarme la de cosas que puedo seguir haciendo, el psicólogo es el más hipócrita de todos. Me quiere hacer ver lo reconfortante que puede llegar a ser mi vida si me lo planteo, si me lo propongo, si decido que quiero vivir la vida que me ha tocado vivir, sin hacerme más preguntas, sin cuestionarme la vida, sin cuestionarme la muerte., solo dejando que el tiempo coloque las cosas allí donde caben.Pero a mí no me entra en la cabeza. Es fácil decirlo cuando tienes dos piernas en perfectas condiciones y dos brazos, y sientes a tu mujer cuando te acaricia o te besa, o simplemente, cuando tienes a alguien que te quiere incondicionalmente y te apoya día tras día sin pedir nada a cambio, porque, tampoco se lo puedes dar...
martes, 13 de mayo de 2008
Lágrimas de felicidad (Capítulo 7)
Una vieja amiga del trabajo vino ayer a verme, me intentó animar con chismorreos de la empresa, que si juanito se ha liado con menganita, que si a pepe le descubrieron con un porro en la oficina... No se da cuenta de que esa vida ya no me interesa. Me preguntó que si podía tocarme, que si sentía algo, al decirla que no, ella insistió y aún así me tocó, me acarició todo el cuerpo, incluidas mis partes más íntimas. En verdad, ¡cuánto habría dado por sentir algo en ese momento! Pero no hizo mas que sumirme en un profundo pesar, un profundo abismo que no hacía más que empezar a engullirme. A penas me daba cuenta de lo que me había pasado, no podía imaginarme el alcance de mi situación, y hasta ese momento incluso pensaba que podría seguir manteniendo relaciones sexuales, porque nunca pensé que la excitación estuviera tan necesitada de los impulsos nerviosos que manda el cerebro a todas las partes del cuerpo.
lunes, 12 de mayo de 2008
Lágrimas de felicidad (Capítulo 6)
Las visitas a penas se suceden cuando has llevado una vida de individualismo, egoismo y egocentrismo. ¡ay! ¿De qué me valen ahora tantos billetes? Profesionalmente he crecido tanto que ya no me quedan amigos, mis padres están a punto de morir y ya no pueden venir aquí solos. La última vez que vino mi madre lo único que pudo hacer es llorar y llorar, lamentándose de lo desgraciadita que era por tener un hijo lisiado al final de su vida, que no podía creer lo triste y aterrador que se había vuelto su camino al más allá. Porque también ella piensa solo en sí misma, es lo peor que le ha podido pasar, tiene un hijo inválido para toda su vida y ella no va a poder ayudarle en nada. Quizá piense que va a ir al infierno por eso, o quizá piense que ha fallado en la educación que le ha dado ha su hijo porque si no le hubiera fallado no le habría pasado esto. ¡Qué equivocada está, madre! Solo yo tengo la culpa de lo que me ha pasado, y solo yo tengo la culpa de quedarme solo en estos momentos tan duros de mi existencia.
viernes, 9 de mayo de 2008
Lágrimas de felicidad (Capítulo 5)
En estos establecimientos nunca hacen nada para que la estancia sea más llevadera. Te traen tus medicinas; si puedes comer, la comida, y te ayudan a hacer tus necesidades fisiológicas, pero no pintan las paredes con alegres decoraciones, ni ponen cuadros de paisajes espectaculares, la televisión se aguanta un rato pero es mejor no encenderla porque sólo te enseña la cantidad de destrucción, muerte y desolación que hay en el mundo, lo cual no ayuda mucho. El suelo es frío y triste, distante, la cama a penas se soporta sobre él, chirría con cualquier movimiento y parece que nunca vas a volver a pisarlo del mismo modo.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Lágrimas de felicidad (Capítulo 4)
La cama de al lado está perfectamente hecha, a veces ocupada y otras no, pero siempre como testigo de que algún día la mía también será ocupada por otro paciente, otro recluso.
No siento los dedos de los pies y creo que he perdido la sensibilidad en la piel, a duras penas consigo mover los dedos de las manos para escribir a los medicos o para entretenerme. Por suerte, los puedo usar para comunicarme, porque hasta no hace mucho, lo único que podía comunicar era sí o no, con un leve y voluntario movimiento de mis párpados.
No siento los dedos de los pies y creo que he perdido la sensibilidad en la piel, a duras penas consigo mover los dedos de las manos para escribir a los medicos o para entretenerme. Por suerte, los puedo usar para comunicarme, porque hasta no hace mucho, lo único que podía comunicar era sí o no, con un leve y voluntario movimiento de mis párpados.
martes, 6 de mayo de 2008
Lágrimas de felicidad (Capítulo 3)
Cuando me incorporo a duras penas y gracias al viejo mecanismo de la cama tampoco me llevo ninguna sorpresa agradable, los utensilios médicos son de lo mas tétrico, un monitor mide cómo de vivo estoy, ¡como si quisiera saberlo! un palo de escoba metálico sujeta una bolsa con lo que parece ser el úncio alimento que me suministran y de lo que no me puedo separar si en algun mommento se me ocurriera que me puedo mover para ir a algún sitio, atado a un cable que me cercena una arteria como si fuera una prolongación de la misma.
domingo, 27 de abril de 2008
Lágrimas de felicidad (Capítulo 2)
A menudo me imagino tumbado en la arena de una playa fina, dejando que el sol caliente mi piel suavamente, como lo hizo tantas veces, que la brisa del mar inunde mis sentidos, ondee mis cabellos; me imagino observando a las parejas pasear al perro, o besandose apasionadamente, me imagino mirando furtivamente a una rubia exuberante dorando su piel desnuda casi por completo excepto por un delgado hilo que a penas se distingue en la distancia, me imagino niños jugando a la pelota o a las raquetas, gritando felizmente como si hubieran ganado algo y simplente han conseguido enorgulleceserse de superar al resto.
Tristemente mi maginacion no es infinita y tarde o temprano caigo en la cuenta de mi realidad. Miro con atencion el techo de mi encierro, blanco y rugoso con grietas por doquier, alguna telaraña no muy antigua y alguna que otra mancha de humedad, ¡no se porque no adecentan este sitio! La imaginacion no me puede ayudar continuamente y me deprimo unas 20 veces diarias solo por abrir los ojos y mirar al techo.
Tristemente mi maginacion no es infinita y tarde o temprano caigo en la cuenta de mi realidad. Miro con atencion el techo de mi encierro, blanco y rugoso con grietas por doquier, alguna telaraña no muy antigua y alguna que otra mancha de humedad, ¡no se porque no adecentan este sitio! La imaginacion no me puede ayudar continuamente y me deprimo unas 20 veces diarias solo por abrir los ojos y mirar al techo.
miércoles, 23 de abril de 2008
Lágrimas de felicidad (Capítulo 1)
Nuevamente postrado en una cama, después de tantos años sin pisar un hospital me encuentro aquí, yaciendo en aparente paz, sin pensar en nada más que en la libertad del exterior, el olor de las flores, el canto de los pájaros, el sonido del agua rompiendo en catarata sobre las rocas molidas del fondo... No puedo más que volar con mi imaginación, las paredes de mi habitación me oprimen el alma, me endurecen el humor y oscurecen mi honor, mi orgullo de ser bien parecido, mi orgullo varonil. Las enfermeras son cada día más amables y familiares, pero no hay nada como estar en familia, o solo, pero en casa, con la certeza de poder hacer lo que te apetezca en cada momento. Solo la posibilidad de salir es lo que te da la libertad, si te quitan la posibilidad te lo quitan todo.
jueves, 3 de enero de 2008
Navidad, dulce Navidad...
En estas fechas tan marcadas, donde todo es felicidad, tranquilidad, solidaridad, amor,... MENTIRA!! PAPARRUCHAS!! No hay más que gente por todas partes, las tiendas repletas, las carreteras colapsadas, las neveras rebosantes y los corazones vacíos, pues no se ven más que agresivos actos de fraternización con el que se cruza en el paso de peatones una hora antes de que cierren el centro comercial, también con el que no encuentra la tarjeta en el monedero en la cola para pagar, o con aquél que se lleva la mejor pieza de besugo. Me imagino las conversaciones: En el coche, a su mujer, mirando de reojo a la abuelita, -- No tendrá otro momento la abuela de salir a pasear... con el frío que hace. En la fila de la caja, un jovenzuelo le comenta al oido a su amigo más íntimo, "No se pue ser mas torpe," y cómo no, en la pescadería -- Si es que todos los tontos tienen suerte.
Con esa mentalidad, esto no es navidad.
Con esa mentalidad, esto no es navidad.
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