Esta noche apagaré la luz para que las polillas no me recuerden a ti, tendré cuidado de no buscarte en el Messenger y no soñaré con lejanos paraisos que nunca llegarán a hacerse realidad. Apagaré la luz para que la oscuridad me duerma profundamente, no dejaré ni un solo resquicio de luz entrar por mi ventana para que nada interrumpa mis sueños, probaré a soñar si puedo, lo intentaré, y si no lo consigo tal vez mañana lo haga. Espero despertar si puedo, lo intentaré, y si lo consigo tal vez no me acuerde mucho de ti. Bajadas las persianas no puedo ver esa estrella que me guiaba apagarse, pero se apaga, ya no hay estrellas en mi firmamento, sólo puedo ya imaginar cómo se desvanece tras mis lágrimas que me engañan con miles de destellos a su alrededor. ¡Qué ironía! Tal vez sea cierto que otras estrellas la rodean. Lamento mucho estar triste, el holocausto sólo es el principio, eso lo sé bien. Pero aquí estoy, había esperado tanto, tanto a que esa estrella apareciera... Pretendía apropiarme de ella, ¡iluso de mí! No pude más que acariciarla en la superficie.
1 comentario:
Gracias por escribir algo asi pensando en mi...Eres genial pequeño
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