jueves, 25 de junio de 2009

El clima del desamor

Y aún aquí en silencio se levantan los mares por el aire y los vientos azotan sin descanso y sin reparo los cimientos, la lluvia se dispersa y erosiona las paredes del infinito quebrantando lo vivido. Es la hostilidad del desamor, la climatología del llanto, las tormentas del olvido que rasgan, arrancan, desgarran y corrompen los recuerdos, desmembrando las emociones, enterrando sentimientos y acorralando ilusiones. Desde aquí no se distingue, el fondo de un abismo del ojo del huracán, la cresta de una ola del ojo de un volcán; tanto es así que no se atisba la orilla de la playa ni el remanso de lengua de lava, como tampoco donde empieza el sueño y la pesadilla acaba.

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